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agosto, 2007

...navegando por archivos mensuales

 

Badén interactivo.

Martes, 14 / agosto , 2007

Un joven de 26 años vecino de Villanueva de Tapia ha patentado un nuevo badén para reducir la velocidad de los vehículos, que permite que sólo sufran los molestos botes que causan los dispositivos tradicionales aquellos automóviles que superen el límite fijado.

El inventor, José Antonio Aguilera, explicó que su dispositivo, que se coloca en la calzada de forma transversal a la marcha de los vehículos, como los tradicionales, está formado por bandas huecas, de un material flexible como goma u otro similar, que están interconectadas.

La particularidad de su invención es que esas bandas se rellenan de un fluido que, en caso de circular el vehículo a la velocidad permitida, se desplaza a las bandas adyacentes, con lo que el punto por el que pasan los neumáticos se hunde y los ocupantes del habitáculo no sufren los habituales saltos.

Por el contrario, si un automóvil circula a una velocidad por encima del límite fijado, no da tiempo a que se evacúe el fluido a otras bandas, por lo que el dispositivo permanece rígido y el conductor y los ocupantes sí notarán los botes, que también padecerán los amortiguadores y todo el sistema de suspensión del vehículo.

Este dispositivo permite incluso su regulación en función del límite de velocidad fijado en cada vía, al estar calibrados los conductos que permiten el paso del fluido de una a otra banda, señaló Aguilera, quien recomienda además el uso de neumáticos reciclados para construir las bandas de goma.

Lágrimas fugaces.

Domingo, 12 / agosto , 2007

Cuenta la leyenda que hubo un hombre llamado Lorenzo, a la que luego hicieron santo, que fue martirizado siendo colocado en una parrilla. Una vez en el suplicio, sonriendo, pidió que le dieran la vuelta, incluso para ser quemado por los dos lados. Dice también la leyenda que, en ese momento, lloró de alegría al saber que pronto estaría con Dios. El cielo de verano conmemora todos los años esta celebración dejando caer las lágrimas de San Lorenzo. En la madrugada de mañana a pasado (del 12 al 13 de agosto) no olvides tumbarte boca arriba en un paraje sin contaminación lumínica y esperar a ver las lágrimas del santo en forma de lluvia de estrellas o más exactamente de meteoros.

Evidentemente hay una razón física que desbanca a la leyenda. Según José Luis Ortiz, científico titular del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) «los meteoros son restos que se liberan de la superficie de un cometa. Partículas de hielo que se evaporan, quedando expuesta una mota de polvo que se mueve en una órbita distinta del entorno del cometa. Al entrar en contacto con la atmósfera terrestre brilla, dejando una estela, que es lo que nosotros percibimos cuando miramos al cielo». Las lluvias de meteoros se producen cuando las órbitas del cometa y de la tierra se encuentran próximas en un punto, aunque estén en distinto plano. «Este fenómeno sucede sólo en los cometas que sean suficientemente activos, es decir, que tengan una cierta cantidad de hielo», aclara Ortiz.

Vienen de Perseo.

Las lluvias de meteoros reciben el nombre de la constelación de donde parecen surgir. En el caso de las lágrimas de San Lorenzo son Perseidas procedentes de la constelación de Perseo (de ahí su nombre). Esa constelación se puede encontrar mirando hacia el Noreste, si bien José Luis Ortiz precisa que es mejor mirar un poco hacia el sur, «ya que tardan un poco en hacerse ver, a pesar de la velocidad a la que se mueven, que es de 40 kilómetros por segundo, o lo que es lo mismo a 144.000 kilómetros por hora». Es importante, no obstante, hacer una pequeña distinción. Las lágrimas de San Lorenzo son una lluvia de meteoros, no de meteoritos, como muchas veces se les llama erróneamente. Un meteorito es un cuerpo que ha caído en la Tierra, tocando el suelo. Y un meteoro es el cuerpo que se desintegra al entrar en contacto con la atmósfera (debido a la velocidad y al rozamiento con el aire la partícula queda incandescente dejando la estela), sin riesgo de impacto. «Es imposible que los meteoros que vemos en la lluvia de estrellas toquen tierra: el material que se desprende es tan frágil y volátil que se desintegra por completo. De hecho lo hacen a grandes alturas, entre 40 y 70 kilómetros».

Muchas han sido las veces que hemos preparado todo lo necesario para no tener que levantarnos y poder observar el cielo durante horas; muchas también habrán sido las decepciones al esperar ver decenas de estrellas fugaces y apenas ver alguna. «No hay una cifra establecida, pero cuando exceden de los diez o veinte meteoros por hora ya se considera lluvia, aunque no hay un umbral determinado. Para este año no hay prevista una intensidad especial, aunque realmente no se sabe hasta el último momento».

Existen dos componentes claves en este fenómeno, por un lado, la situación normal de coincidencias de órbitas y, por otro, que el cometa haya pasado más cerca del perihelio (cercanía al sol), quedando expuesto un filamento más denso de partículas, lo que hace que la lluvia sea más intensa, como sucedió hace ya 17 años cuando se pudo observar una lluvia de estrellas espectacular.

Para la próxima noche de San Lorenzo, la luna se encuentra en fase nueva, es decir, el cielo estará más oscuro, una condición óptima para disfrutar del fenómeno.

Como curiosidad, José Luis Ortiz añade que «las lluvias de partículas que afectan a la Tierra también afectan a la Luna, pero en este caso, como en la Luna no hay atmósfera, no se producen meteoros, sino destellos brevísimos en el momento en que las partículas golpean la superficie. Así, si uno estuviera en la Luna cerca del lugar del impacto vería un destello enorme, como el de un inmenso ‘flash’. Estos destellos los podemos captar con telescopios potentes mirando a la parte oscura del satélite, cosa que no se sabía hasta que mi grupo de investigación lo planteó y lo demostró», explica Ortiz. Además, en 2005 el científico y su equipo detectó por primera vez, 10 impactos de Perseidas. Este año no será posible porque la Luna está en fase nueva. «Esta técnica la está usando la NASA ahora para estudiar el peligro de las bases lunares, ya que el centro americano de investigación planea volver a la Luna sobre 2020».

La hormona del apetito determina los gustos.

Domingo, 12 / agosto , 2007

El estudio demuestra que aquellos pacientes con un extraño desorden genético – no poseen la hormona conocida como ‘leptina’ – comen menos después de recibir inyecciones de la hormona, según el investigador de la Universidad de Cambridge que dirigió la investigación.

Investigaciones anteriores habían demostrado que la hormona no ayuda a perder peso a las personas con niveles normales de leptina, pero los científicos todavía no comprenden exactamente cómo funciona, explicó Farooqi.

“Gracias al estudio y tratamiento de pacientes que no tienen leptina, ponemos decir para qué sirve”, dijo Farooqi en una entrevista telefónica. “Da una imagen clara de cómo funciona la leptina en el cerebro”.

Obesidad.

En el estudio, publicado en la revista Science, los investigadores buscaron los “circuitos” del cerebro que indican cuándo una persona tiene hambre o está satisfecha, y hallaron que estaban relacionados con las zonas encargadas de determinar la degustación de la comida.

Para comprobar cómo funcionaba la hormona, los científicos mostraron a los pacientes fotografías de diferentes tipos de comida, clasificándolas en rangos desde sabrosas como la tarta de chocolate o la pizza, a opciones más insulsas, como la coliflor o el brócoli.

A los pacientes que tenían el desorden genético (de los que sólo se conocen cerca de una docena de casos en todo el mundo) les gustaban los alimentos de todos los tipos, comían en exceso y sufrían obesidad, según los investigadores.

Madrid hace 9 millones de años.

Sábado, 11 / agosto , 2007

Escavaciones en Madrid.

Madrid es territorio de tortugas gigantes, elefantes y rinocerontes. Es el dominio de tigres de dientes de sable que acechan en bosques cerrados y praderas a manadas de antílopes, mastodontes o cebras de tres dedos -hypariones-. En busca de alimento, animales parecidos a grandes vacas de cuatro cuernos -jirafas sivaterinos- marchan recelosas bajo la mirada de los carnívoros parientes del oso panda rojo y de aves rapaces. Es el reino de los grandes herbívoros y de sus depredadores.

Ésta es la crónica que del Madrid de hace nueve millones de años cuentan los yacimientos paleontológicos del cerro de los Batallones, en Torrejón de Velasco. El último descubierto, Batallones 10, se encontró en abril. Y los hallazgos son muy prometedores para dibujar el retrato de Madrid durante el Mioceno superior.

Sus arenas han descubierto el primer cráneo de hyparion hallado en la Comunidad y restos de cuatro o cinco jirafas. «En apenas mes y medio hemos encontrado más restos de estas dos especies que en toda España», afirma orgulloso Jorge Morales, director de las excavaciones. Pero hay más sorpresas. Entre los fósiles surgidos bajo el movimiento de brochas y pequeñas mazas está el de una tortuga gigante del grupo de las Galápagos. «Con los restos, podemos reconstruir los animales y un poco del paisaje», asegura Morales.

Atrapados por la sed.

Sobre tortugas y jirafas, los cielos monzónicos traían la lluvia en la estación más calurosa y la negaban en los meses fríos. Para beber, los animales se introducían en cavidades excavadas en el suelo por las aguas. Éstas acababan convirtiéndose en trampas de las que muchos no podían luego salir, Con los años, sedimentos rellenaron las oquedades y atraparon los restos. Así nacieron muy probablemente la mayoría de los yacimientos de Batallones, en opinión de Morales. Él es capaz de leer la historia en los huesos: «A veces me da pena el bichito, un cachorro que se muere allí de hambre».

Al cabo de unos doscientos mil años, sobre algunas oquedades rellenas de sedimentos, se formaron lechos que acogieron lagunas. Y, seguramente, en una de ellas se gestó el yacimiento de Batallones 10, al que dio lugar «probablemente algún acontecimiento catastrófico, como la sequía», en opinión de Jorge Morales. «Los animales iban a beber, pero en época de sequía, el agua escaseaba y podían morir de sed». Allí habrían permanecido hasta que otro «hecho catastrófico», como lluvias torrenciales, envió sedimentos que enterraron los restos que hoy descubren unos treinta paleontólogos y estudiantes.

Alumnos de Biología y Geología de las universidades Complutense y de Alcalá participan en los trabajos en turnos de quince días. Los toldos ligeros retienen parte de los rayos de sol pero el calor llega a veces a los 45 grados. Afirman que merece la pena. Estrella Millán, estudiante de biología, recuerda la emoción que sintió al encontrar, tras cuatro días, su primer fósil. Eso, afirma, hace que la espera merezca la pena.

El primer yacimiento de Batallones se descubrió por casualidad en 1991, a una mina cercana. Y hoy, Batallones 1 sigue descubriendo su tesoro. La joya de la corona es un esqueleto casi completo de tigre de diente de sable juvenil. Su mandíbula, sus omóplatos, la columna vertebral y sus miembros han permanecido convertidos en piedra. A pesar de su nombre, este animal no era más parecido a un tigre actual que a un puma. Y su hallazgo es extraordinario porque no se conocían restos de esta especie que dataran del periodo miocénico. Los que se encontraron en Estados Unidos, eran de otra época. Además, Batallones 1 fue la primera excavación en ofrecer un cráneo completo de tigre de diente de sable pequeño. «De carnívoros de esta época, es de las mejores excavaciones del mundo», asegura Manuel Salesa, paleontólogo que se incorporó al proyecto en 1995. Asegura que han descubierto « fósiles tan excepcionales que no se conocen en otros sitios» y que están «tan bien conservados que permiten estudios anatómicos muy precisos».

El misterio de los depredadores.

Batallones 1 entierra un misterio. En el resto de las excavaciones predominan los restos de herbívoros, algo normal, pues en un ecosistema son los más abundantes. Pero en éste más del 95% de los fósiles encontrados pertenecen a carnívoros. Los paleontólogos creen que se trató de una cavidad-trampa, donde los depredadores bajaban en busca de carne muerta que pertenecía, tal vez, a otros carnívoros. O puede que por debajo del nivel actual de excavaciones haya más restos de herbívoros. «Es la pirámide trófica al revés», explica Morales.

La vida de este Madrid terminó con las glaciaciones del Cuaternario, que expulsaron a los antiguos pobladores. El futuro de las excavaciones de Batallones pasa por su protección. La zona fue declarada bien de interés cultural en 2001 y por su apertura al público durante esta legislatura, según anunció el director general de Patrimonio Histórico, José Luis Martínez-Almeida. El ayuntamiento de Torrejón de Velasco proyecta, además, la apertura de un centro de interpretación. Pero las excavaciones durarán aún muchos años.

A pesar de las respuestas ofrecidas por unas excavaciones que, según Morales, ganarían un concurso de «yacimientos raros», otras aún no han podido leerse en los huesos. Morales lo deja claro respecto al más reciente de las excavaciones: «Es una historia complicada. Aún no tenemos respuesta».

El primer hotel en el espacio.

Viernes, 10 / agosto , 2007

El primer hotel en el espacio abrirá sus puertas en 2012 y desde sus ventanas se podrá ver la Tierra a mas 450 kilómetros de distancia, dijo Xavier Claramunt, responsable de Galactic Suite, la empresa española que ha desarrollado un proyecto de turismo global espacial.

Viajar hasta el hotel para pasar tres días lejos de casa costara cuatro millones de dólares y las reservas se podrán hacer a partir de 2008 en la web de Galactic Suite.

Esta reserva incluye además 18 semanas de preparación en una isla tropical para entrenar al turista en su experiencia en el espacio, en un archipiélago al que podrá viajar con su familia.

Para completar la oferta, los turistas que decidan pasar unos días en órbita también podrán participar en experimentos científicos, según Claramunt, quien ha asegurado que ya se han iniciado contactos con varias entidades científicas interesadas en aprovechar el estado de ingravidez del recinto para sus proyectos.

Se calcula que en el año 2012 habrá unas 40.000 personas con capacidad económica para comprar un billete de cuatro millones de dólares, una cantidad que, aun siendo astronómica, dista mucho de los mas de 20 millones de dólares que pagó el multimillonario Dennis Tito para ser el primer turista del espacio.  

La mano, nuevo cargador del móvil.

Jueves, 9 / agosto , 2007

Un sistema termoeléctrico creado por científicos alemanes hará funcionar toda clase de aparatos con la temperatura corporal – La idea permitirá prescindir de los cables y hasta de las baterías.

Madrid- Adiós al litio, al níquel y a los incómodos cargadores. Una revolución energética está a la vuelta de la esquina. Una idea que hará funcionar, por ejemplo, un teléfono móvil con tan sólo mantenerlo en la mano y evitará que la batería se agote en el peor momento.

Eso es, al menos, lo que promete el invento presentado por el Instituto Fraunhofer de Erlangen (Alemania), y que cuenta con el aval de la Unión Europea, consistente en un generador de bajo voltaje que funciona únicamente con el calor natural del organismo, lo que permitiría alimentar todo tipo de aparatos sin necesidad de cables y cargadores, e incluso prescindiendo de pilas y baterías.

La idea parte del principio físico de la termoelectricidad, según el cual cualquier diferencia de temperatura entre un cuerpo y el ambiente que lo rodea produce energía. Unos generadores especialmente desarrollados para esta tarea se encargan de que el calor de la mano genere electricidad suficiente para hacer funcionar aparatos de bajo voltaje y hasta cargar pequeñas baterías.

El problema es que los circuitos y pantallas de dispositivos de uso común, como los móviles, precisan un voltaje relativamente elevado, de 3,7 v. La mayoría de los aparatos electrónicos, como los reproductores de MP3, menos exigentes que un teléfono, funcionan a 1.500 milivoltios (1,5 v). Para generar esa energía, serían necesarias diferencias de varias decenas de grados, algo sólo factible en ambientes muy fríos.

Para solucionarlo, los ingenieros echaron mano de circuitos integrados de bajo voltaje, con un consumo mucho menor. «Hemos combinado varios componentes de una manera totalmente novedosa para crear circuitos que operan a sólo 200 milivoltios», explica Peter Spies, el científico al frente del proyecto. «Esto nos ha permitido diseñar sistemas electrónicos completos que no necesitan una batería interna, sino que obtienen su energía exclusivamente del calor corporal».

Los físicos e ingenieros implicados en el desarrollo del generador termoeléctrico creen que, una vez mejorado el diseño inicial, una diferencia a partir de sólo medio grado centígrado servirá para producir la suficiente energía como para hacer funcionar todo tipo de aparatos.

Lío de cables.

La invención podrá aplicarse en varios campos, según una nota de prensa del Instituto Fraunhofer. Desde monitorización médica, «eliminando la maraña de cables que rodea a una persona cuando permanece en la UCI de un hospital», pasando por sistemas de refrigeración y climatización doméstica e industrial, hasta satélites artificiales, automóviles y toda clase de sensores térmicos.
 

Guerra a la bolsa de plástico.

Miércoles, 8 / agosto , 2007

Si un invento humano puede calificarse sin duda de exitoso, ese es la bolsa de plástico. Este objeto sin el cual nuestra vida cotidiana sería inimaginable no es, sin embargo, tan antiguo como la rueda o el fuego, como podría parecer a juzgar por su omnipresencia: en realidad, el material fue inventado en los años cuarenta, pero el envase no se popularizó hasta bien entrados los setenta. Los lectores de más edad pueden hacer un esfuerzo y rememorar, por ejemplo, cómo hacían la compra o sacaban la basura cuando eran niños. Pues bien: esa bolsa que no pueden recordar -porque no estaba- existe hoy por billones. Según distintas estimaciones, se producen cada año entre 500.000 millones y 3 billones en todo el mundo. A los españoles nos corresponden 238 por habitante y año, más de 10.000 millones de bolsas con un peso de 97.000 toneladas, de las que apenas el 11% se recicla.

Las ventajas del invento son evidentes. Es más ligera, flexible, impermeable e higiénica que cualquier otro envase con que se la compare. Aparentemente perfecta. Entonces, ¿por qué gobiernos y, sobre todo, organizaciones ciudadanas y ecologistas le han declarado la guerra? ¿Por qué proliferan las leyes y campañas contra ella? ¿Cuál es el problema?

No es uno; son muchos. En primer lugar, los polietilenos y polipropilenos de que están hechas proceden del petróleo y su fabricación, aparte de consumir combustibles fósiles, contamina la atmósfera con emisiones de CO2.

En segundo lugar, hay demasiadas -billones de ellas-, quizá porque, a consecuencia de su aparente gratuidad, se consumen en exceso. El hecho de que -todavía- la mayoría de los comercios las propocionen sin cobrarlas -al fin y al cabo, cada una es un anuncio de su marca- hace que se conviertan rápidamente en un objeto de desecho que no importa tanto tirar a la basura. «Ya volverán a darme más en el ‘súper’», piensan muchos.

La bolsa de supermercado corriente, también llamada de camiseta, es la que más prolifera. Con un peso de 6 gramos, puede acarrear hasta 9 kilos de compra. Al ser de peor calidad, su índice de reutilización es muy bajo.

El problema es que la tasa de reciclaje es muy baja y una gran parte de las bolsas que se desechan en el mundo acaban o bien incineradas -con la consiguiente contaminación atmosférica- o bien en el medio ambiente.

Ganas de volar.

Por su forma y peso, las bolsas de plástico tienen tendencia a volar y desperdigarse: se enganchan en los árboles, vagan a ras de suelo y tienen predilección por el agua -una vez que se mojan, ganan peso-, por lo que su ‘hábitat’ favorito son los ríos, lagos y océanos. Es frecuente que su acumulación en tuberías, alcantarillas o cursos de agua provoque riadas e inundaciones.

En el medio ambiente tienen consecuencias nefastas, multiplicadas por su lentísima degradación, que puede durar decenas o cientos de años (aún no se sabe). Las partículas tóxicas procedentes del petróleo y los metales pesados de sus decoraciones afectan al suelo y al agua. Pero además, causan la muerte por asfixia de ballenas, delfines, focas, tortugas y aves marinas, entre otros animales.

A la voz de alarma de las organizaciones conservacionistas han seguido en todo el mundo iniciativas tendentes, por un lado, a reducir el consumo de bolsas contaminantes y, por otro, a sustituir paulatinamente los materiales de que están hechas por otros biodegradables. En España, el Ministerio de Medio Ambiente ha aprobado una normativa para que en el año 2015 el 70% de las bolsas sean biodegradables.

Por otro lado Cicloplast -la organización sin ánimo de lucro creada por las firmas fabricantes y transformadoras de plásticos- firmó un acuerdo con las grandes empresas de distribución (supermercados e hipermercados), para impulsar una campaña de concienciación ciudadana contra el despilfarro de bolsas y por la reutilización y el reciclado.

Fuentes de Cicloplast recordaron a IDEAL que, en los últimos años, los fabricantes han reducido el peso de las bolsas en un 70% sin disminuir su resistencia, para minimizar el problema de los residuos contaminantes. Además, entre el 5% y el 10% de la materia prima es a su vez plástico reciclado. Y todas las bolsas son 100% reciclables: su destino suele ser convertirse en bolsas de basura, pero también en tuberías, láminas y ‘film’.

Bioplásticos.

Hay mucho camino por recorrer. La única empresa del país que fabrica bolsas ‘ecológicas’ -la de la multinacional Sphere en Utebo (Zaragoza)- exporta la mayor parte de su producción a Europa porque las grandes distribuidoras españolas no se animan a sustituir sus envases contaminantes. El problema, como siempre, es el dinero. Si una bolsa de supermercado corriente cuesta en torno a un céntimo y medio de euro -Cicloplast prefiere no revelar ese dato-, una biodegradable sube a 5 ó 6 céntimos. Fuentes de Sphere-Utebo reconocieron que hasta ahora sólo producen este material biodegradable para una cadena de supermercados catalana, PlusFresh. Además, suministrarán todas las bolsas de la Expo Zaragoza 2008.

La bolsa de Sphere está fabricada con fécula de patata: de un tubérculo de tamaño normal pueden obtenerse diez bolsas. Una vez desechado, el envase empieza a degradarse en unos 10 días por acción del sol y los microorganismos y se convierte en compost o abono orgánico en unos seis meses, a pesar de que más de la mitad de su composición es de plástico degradable.

Por su parte, la italiana Novamont fabrica el Mater-Bi, un bioplástico hecho a partir de almidón de maíz, trigo y patata. Otro modelo es el francés Néosac (Neobolsa), un envase de polietileno capaz de fragmentarse en trozos muy pequeños y ‘desaparecer’ en tres años, según sus fabricantes. Algunos grupos ecologistas aducen que de biodegradable, nada: las partículas plásticas, por minúsculas que sean, continúan resultando nocivas.

Opciones.

Mientras los ‘híper’ españoles deshojan la margarita sin decidirse a apostar por lo verde, una alternativa para disminuir el despilfarro de bolsas es cobrarlas, lo cual tiene dos consecuencias: la tienda ahorra costes y el consumidor, concienciado a la fuerza, opta por reutilizar ese objeto que le ha costado dinero, aunque sólo sean 2 ó 3 céntimos. Esta es la política de hipermercados de ‘descuento’ como Dia y Lidl.

Otra opción adoptada por algunas grandes superficies -entre ellas Alcampo, Carrefour y Eroski- es ofrecer y cobrar a los clientes bolsas reutilizables, de mayor calidad que las normales y fabricadas con plásticos reciclados.

El misterioso anillo G.

Sábado, 4 / agosto , 2007

Científicos han dado un significativo e importante paso adelante en la comprensión de la dinámica del magnífico y misterioso sistema de anillos de Saturno.

El comportamiento de un anillo en particular -el anillo G -, ha desconcertado a los expertos.

Sus partículas de polvo deben esparcirse porque no hay lunas cercanas que las mantengan en su lugar, o que las alimenten.

Pero la misión Cassini a Saturno ha arrojado nuevas luces sobre el tenue y estrecho anillo, mostrando que interactúa con un anillo saturniano mucho más distante.

El trabajo, publicado en la revista Science, también revela la extraña estructura del anillo.

El anillo G es uno de los lejanos y extremos anillos de Saturno: está localizado a más de 168.000 kilómetros del centro del planeta, y a mas de 15.000 kilómetros de la luna más cercana.

“Es un anillo de polvo”, explicó Matthew Hedman, un investigador asociado a la Universidad de Cornell, y director del estudio. “Igual que los anillos E y F, el anillo G está compuesto principalmente de diminutos granos de hielo”.

Sin embargo, estas minúsculas unidades se dispersan o erosionan fácilmente, a medida que se mueven en el espacio.   La órbita del anillo interactúa con Mimas, la mayor de las lunas de Saturno, y su influencia gravitatoria hace que las partículas se acumulen en el arco brillante del borde interno del anillo.

Para que los anillos permanezcan en su sitio, ellos necesitan algo que les suministre constantemente más polvo y hielo, o un objeto grande, por ejemplo una luna, para confinar las partículas en la banda a través de sus interacciones gravitacionales.

La luna Enceladas directamente suministra nuevo material al cercano anillo E, mientras que los satélites Prometeo y Pandora podrían ayudar a sostener las partículas dentro de la estrecha región del anillo F.

“Pero el anillo G no está localizado cerca de una luna, y eso es lo que lo hace tan extraño”, explicó el doctor Hedman.

Arco de escombros

La información de la misión Cassini-Huygens a Saturno, una colaboración entre la Agencia Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA), la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Italiana (ASI), ha permitido a los científicos examinar el anillo G más detalladamente que nunca.

Instrumentos de la sonda Cassini revelan que la estructura del anillo G era inusual.
 
Hay partículas de hielo en el arco brillante del borde interior del anillo

Además de minúsculos granos de polvo esparcidos de manera uniforme alrededor del anillo, había también un arco brillante en una sexta parte de la banda que contenía partículas heladas más grandes, que van de pocos centímetros a pocos metros.

El doctor Hedman explicó que “uno esperaría que este material se dispersara, pero se mantenía junto. La pregunta es cómo”.

El equipo descubrió que la órbita del anillo interactúa con Mimas, la mayor de las lunas de Saturno localizada a 15.000 kilómetros, y que su influencia gravitatoria hace que las partículas se acumulen en el arco brillante del borde interno del anillo.

Es el fenómeno de las resonancias magnéticas, que tienen influencias interesantes, y que pueden confinar el material dentro del anillo.

Según los científicos, los micro meteoritos colisionan permanentemente con esas partículas que están dentro del anillo, y generan nuevas partículas más pequeñas que posteriormente se dispersan por todo el anillo.

Son esas partículas más pequeñas las que producen el brillo que caracteriza el arco.

“Todo el anillo G podría provenir de un arco de polvo que permanece unido gracias a la interacción con Mimas,” afirman los científicos en la Revista Science.