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Ciencia / Tecnologia / Espacio

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Regresa a la Tierra tras visitar un asteroide.

Lunes, 14 / Junio , 2010

La misión espacial japonesa Hayabusa se convirtió ayer en la primera que regresa a la Tierra tras visitar un asteroide. Sin embargo, los responsables de la nave no sabrán hasta dentro de unas semanas si han conseguido su objetivo de recoger muestras del asteroide para analizarlas. Hayabusa, que significa halcón peregrino en japonés, ha recorrido dos mil millones de kilómetros – una distancia equivalente a casi siete viajes de ida y vuelta al Sol-desde que partió en mayo del 2003. Minutos antes de llegar ayer a la Tierra, la nave eyectó una cápsula protegida con un escudo de fibra de carbono. Gracias a este escudo, la nave pudo entrar en la atmósfera a 45.000 kilómetros por hora y resistir temperaturas de más de 2.500 grados antes de aterrizar en Woomera, en el centro de Australia. El resto de la nave, que no llevaba ningún tipo de protección térmica, fue sacrificada y ardió como una estrella fugaz al entrar en la atmósfera.

Una estrella ‘imposible’.

Domingo, 9 / Mayo , 2010

Según las teorías estelares actuales “no es posible la formación de estrellas con una masa superior a ocho veces la de nuestro Sol”, dice la especialista Annie Zavagno. La intensa luz emitida por las estrellas de este tamaño deberá dispersar las nubes de materia que rodean al astro en formación, y éste no podría ir acumulando más masa. Sin embargo, se conocen algunos astros con masa hasta 150 veces la solar, luego la teoría no es correcta. Las llaman estrellas imposibles. De gran ayuda para solucionar este contrasentido son las observaciones que han hecho los astrónomos ahora con un telescopio espacial estrenado hace poco, el Herschel, que ha visto una estrellas en la fase embrionaria que ya tiene una masa de ocho o diez veces la del Sol. Pero además, está rodeada de una nube de gas y polvo de unas 2000 masas solares que podría acabar alimentándola. Eso si, tardaría unos cientos de miles de años en completar ese proceso.

El astro embrionario está en una zona llamada RCW120 y podría convertirse en uno de los más grandes y brillantes de nuestra galaxia. “Esta estrella sólo puede seguir creciendo”, dice Zavagno (Laboratorio de Astrofísica de Marsella). El poder observar una estrella masiva en proceso de formación es una oportunidad única para intentar resolver una de las grandes paradojas de la astronomía, señalan los expertos, refiriéndose al límite de masa estelar.

Este es uno de los hallazgos presentados por los responsables del Herschel en una reunión sobre el primer año de operación de este telescopio, celebrada en Estec, el centro científico y tecnológico de la Agencia Europea del Espacio (ESA), en Holanda. El observatorio fue lanzado al espacio el 14 de mayo de 2009 y está situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Con su espejo principal de 3,5 metros de diámetro (una vez y media mayor que el del Hubble) es el mayor telescopio astronómico jamás lanzado al espacio, recuerda la ESA. Es un observatorio especializado en ver el universo frío, que capta radiación infrarroja de los objetos celestes en frecuencias que absorbe la atmósfera terrestre y que, por tanto, es invisible con telescopios en el suelo.

Otro campo de investigación que han destacado los científicos de Herschel es el censo de regiones de formación estelar en la Vía Láctea que están haciendo. Una de las imágenes presentadas muestra, precisamente, el proceso por el que los embriones estelares se forman primero en el interior de brillantes filamentos de polvo y gas, que se extienden a lo largo de toda la galaxia, y que evolucionan luego hasta crear cadenas de nubes de formación estelar que pueden alcanzar varias decenas de años luz de longitud, explica la ESA.

El Herschel no se limita a la vía Láctea, sino que ha captado la radiación infrarroja emitida por miles de galaxias en una región del universo de varios miles de millones de años-luz. Cada galaxia se ve como un punto, pero midiendo su brillo los astrónomos pueden determinar la tasa de formación estelar en su interior. En principio, explican los especialistas, cuanto más brille una galaxia en infrarrojo, más estrellas están naciendo en su interior. Los datos aportados por el telescopio europeo indican que las galaxias han evolucionado mucho más rápido de lo que se creía.

Neandertal: SI es nuestro antepasado.

Domingo, 9 / Mayo , 2010

Al contrario de lo supuesto hasta ahora, el hombre de neandertal fue antepasado del hombre actual, según los resultados presentados por un equipo internacional de científicos, que descifró y analizó gran parte del genoma de esa especie.

“Se trata de una novedad científica absoluta”, dijo el experto alemán Ralf W. Schmitz, quien participó en el estudio sobre el primer borrador del genoma del hombre de neandertal, publicado en la revista Science en su edición de este viernes. La investigación compara partes del mapa genético del hombre primitivo con el del actual.

Bajo la dirección del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de la ciudad alemana de Leipzig, fue secuenciado el ADN del núcleo celular de los huesos de seis hombres de neandertal.

Según los análisis realizados hasta ahora, que sólo se basaban en el genoma de las mitocondrias, había un parentesco lejano entre el hombre moderno y el de neanderal, que se extinguió hace unos 30 mil años.

Los nuevos resultados del proyecto Genoma de neandertal, encabezado por los científicos de Leipzig, demuestran que ese hombre primitivo, que posiblemente es el más popular del mundo, contribuyó con entre uno y cuatro por ciento de los genes de la población actual en Europa y Asia, indicaron los especialistas.

“Ahora es seguro que debemos contar al hombre de neandertal entre nuestros antepasados”, dijo Schmitz, quien trabaja en la Universidad de Bonn y un museo.

Fue una gran sorpresa que los genes del hombre de neandertal aparecieran en los chinos y en los actuales habitantes de Papúa Nueva Guinea, pese a que allí no vivió nunca un individuo de ese hombre primitivo, señaló el experto.

Encuentro en Medio Oriente.

El hombre moderno que inmigró de África se cruzó con el de neandertal en Medio Oriente, donde se comprobó en estudios arqueológicos que ambas especies coexistieron durante unos 30 mil años, hasta hace alrededor de 50 mil años.

Desde aquí, el inmigrante llevó la herencia genética del hombre de neandertal en su viaje a Europa y Asia.

Por el momento no se han comprobado huellas genéticas de un segundo encuentro con hombres de neandertal que aún vivían en Europa. Es posible que hayan quedado cubiertas por el hombre del neolítico que inmigró posteriormente.

Sin embargo, “aquellos de nosotros que viven fuera de África portan un poco del hombre de neandertal” en su organismo, dijo Svante Pääbo, director del departamento de genética evolutiva del Instituto Max Planck de Leipzig.

Hasta ahora, expertos sostenían que a lo largo de la evolución, el hombre actual y el de neandertal se separaron hace unos 500 mil años. Por tanto, este hombre primitivo, que habitó en Europa durante unos 300 mil años, sólo sería un pariente lejano del moderno.

Analizar el genoma de una especie extinta desde hace mucho tiempo es para los científicos “un desafío muy especial”, indicaron los expertos alemanes.

Tras el primer borrador del genoma del hombre de neandertal, los científicos de Leipzig tienen previsto descubrir en los próximos años, por medio del análisis de ADN, más sobre esta especie, por ejemplo sobre su metabolismo, desarrollo cerebral o capacidad lingüística.

Un Big Bang en miniatura.

Martes, 30 / Marzo , 2010

Veinte años de investigación, una inversión que supera los 10.000 millones de euros y el trabajo de miles de científicos de 80 países han hecho falta para que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC por sus siglas en inglés), enterrado a más de cien metros de profundidad bajo el suelo de Ginebra, comience la búsqueda de la ‘partícula de Dios’ o ‘bosón de Higgs’, que recrearía las condiciones del Big Bang, la gran explosión que generó todo el Universo. Para ello, el LHC acelerará dos haces de protones a lo largo de un túnel circular de 27 kilómetros hasta que alcancen una velocidad próxima a la de la luz. En algún momento, éstos chocarán entre sí. Pretenden confirmar la hipótesis de que fue una nueva partícula, el bosón de Higgs, la que dotó de masa a todas las demás, en un proceso que empezó unas fracciones de segundo después de la gran explosión inicial del Universo.

La semana pasada, el director de Aceleradores y Tecnología del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), Steve Myers, explicó el experimento de manera bastante gráfica: «Es algo así como lanzar agujas desde ambos lados del Atlántico y lograr que choquen a mitad de camino». Si sus expectativas se cumplen, las partículas subatómicas colisionarán en las entrañas del LHC aproximadamente 600 millones de veces por segundo, y desencadenarán la mayor cantidad de energía jamás observada en las condiciones de un experimento científico.

Aunque los resultados «más interesantes» llegarán en dos o tres años, se espera que el que ya se conoce como ‘experimento del siglo’ confirme la teoría sobre el origen de la materia o que, en caso contrario, provoque «un cambio revolucionario» en la Física. Al menos, así lo cree la catedrática de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Cantabria Teresa Rodrigo, la investigadora española a la que 180 institutos científicos de todo el mundo acaban de elegir para que coordine su trabajo durante los dos próximos años, en uno de los instrumentos claves del LHC, el detector de partículas CMS.

Rodrigo participa en el CMS desde las primeras fases de su diseño, en 1990, y lleva semanas trabajando contrarreloj en el CERN junto al resto de científicos involucrados en el experimento. «Ha habido mucho trabajo intensivo estos días para que todo esté perfectamente, para que no haya fallos, que los habrá, seguramente… Esto es sólo el primer intento», dijo ayer a la agencia de noticias Efe. «Por parte de los detectores no va a haber ningún problema, porque los tenemos bastante bien controlados. Pero, claro, es la primera vez que vamos a ver colisiones a tan alta energía, así que no puedes prever todo».

«Poner a funcionar el LHC no es simplemente girar una llave. El acelerador está funcionando bien, pero aún queda mucho trabajo de puesta a punto por delante, y tenemos que asumir que el primer intento de producir colisiones será simplemente un intento. Puede llevarnos horas o incluso días el conseguirlo», añadió el director general del CERN, Rolf Heuer. De hecho, la última vez que el CERN encendió una máquina de estas características fueron necesarios tres días para producir las primeras colisiones.

Miedo al fin del mundo.

Lo cierto es que nunca antes se había construido una máquina tan poderosa para intentar contestar a una de las preguntas más antiguas que siempre se ha planteado la Humanidad: ¿De qué está hecho el universo y cómo llegó a ser como es? Una pregunta que podrían haber quedado sin respuesta si el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo hubiera tomado en serio la demanda interpuesta por un grupo de físicos que en agosto de 2008 exigieron la paralización del proyecto.

Consideraban que el acelerador de partículas representaba una gravísima amenaza porque podría desencadenar un pequeño agujero negro, con apocalípticas consecuencias. Según este grupo de científicos, la Tierra acabaría literalmente engullida por este sumidero cósmico.Dicha suspicacia creó una gran alarma social en todo el mundo, llegando incluso a provocar el suicido de una adolescente india, que creyó que el fin del mundo era inminente.

Algo que, según Teresa Rodrigo, no ocurrirá en ningún caso: «Hemos leído de todo y se seguirá leyendo, porque la ciencia ficción es un campo muy atractivo, pero todas esas ideas catastrofistas no tienen ninguna base científica. Saldrán más, seguro, porque no hay freno a la imaginación».

En la Luna hay agua para bañarse.

Sábado, 14 / Noviembre , 2009

Un análisis del polvo levantado por el impacto del cohete de la nave LCROSS de forma deliberada contra la Luna el pasado 9 de octubre ha descubierto la presencia de unos 80 litros de agua, o lo suficiente para un baño poco profundo. El único problema para el baño son las condiciones en las que se encuentra el agua: en formas de hielo y a alrededor de 230 grados bajo cero, puesto que no les ha dado la luz del sol en millones de años.

“Podemos anunciar que hemos encontrado agua, y no sólo un poco, una cantidad significativa”, dijo Tony Colaprete, investigador principal de la misión en la NASA. A diferencia de varios anuncios precedentes, la NASA quiso dejar claro que en esta ocasión no se trataba de indicios o pequeñas trazas de agua, sino evidencias de una notable acumulación. «Más que oler el rastro del agua, prácticamente la hemos saboreado», insistió el investigador Peter Schulz. Además, creen que en los polos las reservas serán mucho más grandes.

La NASA espera volver a la Luna a partir del 2020 con la intención de instalar una colonia permanente, aunque por problemas presupuestarios están cuestionando los planes. Así, este descubrimiento puede empujar a la Casa Blanca para financiar una nueva exploración lunar, necesaria para poder establecer una base.

Un joyero cósmico.

Viernes, 30 / Octubre , 2009

La inmensidad del espacio nos sorprende nuevamente con asombrosas imágenes de un cúmulo de estrellas conocido como el Joyero (Jewel box).

Gracias a la combinación de diversas fotografías tomados por tres excepcionales telescopios (el Very Large Telescope de ESO en Cerro Paranal, el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el observatorio La Silla de ESO y el Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA), ha sido posible contemplar diversos campos de estrellas y nubes de polvo espacial.

Los cúmulos de estrellas son uno de los objetos del cielo visualmente más seductores y astrofísicamente más fascinantes. Uno de los más espectaculares está profundamente anidado en los cielos meridionales, cerca de la Cruz del Sur en la constelación de Crux.

El Cúmulo Kappa Crucis, también conocido como el Joyero, es suficientemente brillante como para poder observarlo a simple vista. El astrónomo inglés John Herschel le dio ese sobrenombre en la década de 1830 por los llamativos contrastes de sus estrellas de color azul claro y naranja al ser vistas a través de un telescopio, lo que le recordaba a una exótica pieza de joyería.

Cúmuloies abiertos como el Joyero contienen desde unas pocas hasta miles de estrellas que están ligeramente unidas por la gravedad. Debido a que todas las estrellas se formaron a partir de la misma nube de gas y polvo, sus edades y composición química son similares, lo que las convierte en laboratorios ideales para estudiar cómo evolucionan las estrellas.

Una nueva imagen captada con el WFI en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el Observatorio La Silla, en Chile, muestra el cúmulo y sus alrededores en toda su gloria multicolor. El amplio campo de visión del WFI muestra un gran número de estrellas. Muchas están ubicadas detrás de las polvorientas nubes de la Vía Láctea y por lo tanto se ven rojas.

El Joyero puede ser visualmente colorido en las fotografías obtenidas en Tierra, pero al observar desde el espacio el Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA puede capturar luz de longitudes de onda más cortas que no pueden ser vistas por telescopios terrestres.

Esta nueva imagen del centro del cúmulo captada por el Hubble representa la primera fotografía de un cúmulo galáctico abierto que abarca desde el ultravioleta lejano al infrarrojo cercano. Fue creada a partir de imágenes tomadas a través de siete filtros que permiten ver detalles nunca antes vistos. Captada cerca del fin de la larga vida de la Wide Field Planetary Camera 2, caballo de batalla del Hubble hasta su reciente Misión de Servicio, en que fue apartada y devuelta a Tierra.

El Joyero está a unos 6.400 años-luz de distancia y tiene 16 millones de años, aproximadamente.

Gran impacto en Júpiter.

Martes, 21 / Julio , 2009
Impacto en Jupiter.

Impacto en Jupiter.

No todo el mundo está pendiente de las celebraciones del 40º aniversario de la llegada a la Luna. Anthony Wesley, astrónomo aficionado australiano, estaba observando Júpiter con su telescopio cuando descubrió una mancha negra en su superficie, cerca del polo sur. No era uno de los numerosos satélites jovianos, ni sus respectivas sombras, ni una de las frecuentes tormentas polares. Wesley publicó en Internet sus observaciones, que fueron confirmadas por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA: lo que Wesley había observado era la cicatriz dejada en la superficie del planeta gigante por el impacto de un objeto de naturaleza y tamaño desconocidos.

Utilizando el telescopio de infrarrojos que la NASA tiene en el observatorio de Mauna Kea (Hawaii, EEUU), se ha podido confirmar el impacto gracias al brillo producido por la nube de residuos al reflejar la luz del Sol. “La primera imagen que obtuvimos mostraba un objeto realmente brillante justo en el lugar de la cicatriz negra e inmediatamente supimos que se trataba de un impacto”, comenta Glenn Orton, uno de los científicos del JPL que han estado observando Júpiter desde que Wesley dio la voz de aviso. “Podría tratarse de un cometa, pero no lo sabemos seguro aún”, añade Orton. Otras pruebas de la colisión son el aumento de la temperatura en el área de impacto, así como unos elevados niveles de amoniaco en las capas superiores de la atmósfera.

Coincidencia cósmica.

La casualidad ha querido que este hallazgo se produzca justo 15 años después de que Júpiter recibiera otro impacto, el del cometa Shoemaker-Levy 9 (SL9). En aquella ocasión, los astrónomos estaban sobre aviso y el transcurso de la colisión fue seguido en directo con gran detalle.

Esta es sólo la segunda vez que los científicos pueden observar un evento de estas características, y servirá para comprobar algunas de las teorías formuladas tras el impacto del SL9.

13 astronautas en la Estación Espacial.

Sábado, 11 / Julio , 2009
Estacion Espacial.

Estacion Espacial.

Los siete tripulantes del transobordador Endeavour se sumarán a la tripulación permanente de la Estación Espacial Internacional, que por primera vez es de seis astronautas. En total serán 13 personas, la mayor concentración de seres humanos en una sola nave espacial de la historia. Está previsto que el Endeavour parta hoy hacia la estación para una misión de 16 días, aunque las tormentas en cabo Cañaveral pueden retrasar el lanzamiento, que ya se retrasó el mes pasado por una fuga de hidrógeno.

El transbordador va a la estación para seguir completándola, en este caso con una plataforma exterior en el módulo japonés Kibo, donde se situarán experimentos. La llegada de esta nave tripulada es sólo parte del intenso tráfico previsto este mes. El 2 de julio, tres tripulantes se metieron en la nave Soyuz en la que llegaron los tres últimos astronautas a finales de mayo para cambiarla de puerto de atraque y dejar sitio a una nave Progress de suministro, que atracará el día 27 como pronto.

La última nave Progress que llegó fue soltada el 30 de junio, pero se mantiene cerca de la estación, siguiéndola. Ambas pueden observarse fácilmente en el cielo como dos puntos brillantes ver (http://www.spaceweather.com/flybys/). Mañana, esta nave automática, que se controla desde Tierra, se aproximará hasta sólo 15 metros de una nueva plataforma de atraque, instalada sobre un módulo de la estación, para probar su funcionamiento. Luego, se volverá a alejar para quemarse en la atmósfera.

De los 13 astronautas que formarán la mayor población espacial, dos son rusos, uno europeo, uno canadiense, uno japonés y el resto estadounidenses.

Predicen el nacimiento de una estrella.

Martes, 9 / Junio , 2009
Futura Estrella.

Futura Estrella.

El astrofísico Joao Alves, director del Observatorio de Calar Alto, en Almería, y su colega Andreas Bürkert, de la Universidad de Munich, están convencidos de que “el inevitable destino de la nube oscura Barnard 68 (en la imagen) es colapsar y dar lugar a una nueva estrella, de acuerdo con un artículo que han publicado en la revista The Astrophysical Journal.

Barnard 68 está localizada en la Constelación de Ofiuco, a unos 400 años luz de distancia. Nébulas y nubes interestelares de polvo y gas se localizan dentro de la Vía Láctea, y a algunas de ellas se las denomina nubes ‘oscuras’, cuyas siluetas se dibujan rodeadas de la luz y las estrellas y otros objetos que las circundan.

Estos astrofísicos creen que la colisión de dos nubes de gas podría ser el mecanismo que desencadena el nacimiento de una estrella. En relación con Barnard 68, sugieren que ya se encuentra en un estado inestable, y que el colapso se producirá “pronto”, dentro de unos 200.000 años.

Las imágenes que han tomado de su densidad muestran que B68 es una nube de gas frío con una masa equivalente a la de dos soles, pero hay otra nube, diez veces más pequeña, que se acerca en la dirección de colisión. Modelos desarrollados en un supercomputador de la Universidad de Munich han determinado que ese choque tendrá lugar en unos 200.000 años, cerca relativamente de nuestro sistema solar, y que las condiciones resultantes serán las óptimas para la aparición de una nueva estrella, y eventualmente planetas en torno a la misma.

Un huerto espacial.

Martes, 9 / Junio , 2009
Hubble.

Hubble.

Las misiones espaciales tripuladas de larga duración son actualmente inviables, en parte, por la necesidad de acarrear grandes cantidades de alimentos y oxígeno. Por ejemplo, para un viaje a Marte de unos 1.000 días de duración, haría falta una carga mínima de 30 toneladas de víveres y oxígeno. Para solventar este grave problema, se ha puesto en marcha, en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) la planta piloto Melissa, que recrea un ecosistema artificial que permite generar oxígeno, agua y alimentos vegetales a partir del reciclaje de los residuos orgánicos, la orina, las heces y el CO2 producidos por la tripulación de una nave espacial.

Melissa, siglas en inglés de Sistema Alternativo de Soporte Microbiológico, es la única instalación de estas características que existe en Europa y fue inaugurada ayer por el director de la Agencia Espacial Europea (ESA), Jean-Jacques Dordain, y por la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia.

La planta piloto se compone de cuatro procesos diferentes, formados por cuatro biorreactores que funcionan como un circuito cerrado. En los dos primeros, los residuos orgánicos se descomponen en formas elementales, como el CO2, el amoniaco o los ácidos grasos volátiles. En el tercero, se convierte el amoniaco en nitratos, que serán utilizados como alimento para las plantas, que se cultivan en la cuarta fase. En este último paso, se ha recreado el ecosistema de un lago, donde crecen algas y vegetales, como las lechugas. Ellas se encargan de recoger el CO2 y convertirlo en oxígeno, de limpiar el agua de nitratos y son, al mismo tiempo, alimento para la tripulación. De esta forma, el círculo se cierra y se reinicia el proceso de recuperación y reciclaje.

En la prueba piloto, que se está realizando en la Escuela de Ingeniería de la UAB, actualmente se utilizan 40 ratas, el equivalente a una persona tanto en el consumo de oxígeno como en la producción de CO2. Está previsto que en un futuro se construyan unas instalaciones más grandes donde se pueda experimentar con personas, aunque su ubicación aún está por definir.

El objetivo final del proyecto Melissa es demostrar que este sistema de obtención de oxígeno y alimentos es viable. Entonces, se llevará a cabo la construcción del prototipo espacial, hecho con materiales mucho más pequeños y ligeros que los que actualmente usan en la Autónoma de Barcelona.

Melissa es un proyecto de la Unión Europea y de Canadá, coordinado por la Agencia Espacial Europea y que nació en 1989. La planta piloto de la UAB se comenzó a construir en 1995.