Un trasplante de madre a hija.
Escrito por JM el 19 - octubre - 2007La madre sevillana menor de edad que quiere dar a su bebé, una niña de seis meses llamada Noara, un trozo de hígado para tratar de curarle una malformación congénita deberá esperar la decisión de una jueza. La ley prohíbe que los menores realicen donaciones de órganos y, aunque la consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, apoya a la madre de 17 años porque en pocos meses alcanzará la mayoría de edad y hay una situación excepcional, el coordinador de la Organización Nacional de Trasplantes se ha manifestado a favor de que la primera opción sea el trasplante desde un cadáver.
En declaraciones a Efe, el doctor Rafael Matesanz explicó que la postura de la madre es perfectamente legítima y lógica, y dice que en todo caso la jueza tiene potestad para autorizar la operación, ya que la legislación contempla la figura del menor maduro, es decir, del que posee suficiente madurez para tomar una decisión. La madre ya manifestó a la jueza que no se encuentra coaccionada, y lo que pretende es evitar de inmediato las recaídas de su pequeña, que la llevan cada 15 días a la uci del hospital. Los médicos entienden la angustia terrible de la chica, pero consideran que en el caso de Noara «no existe una situación de urgencia».
En todo caso, se trataría de extraerle a la joven el trozo de hígado (único órgano humano que se regenera) y tratar de corregir la atresia de vías biliares del bebé. Ahora no puede eliminar correctamente la bilis, lo que degenera el hígado y puede finalizar en cirrosis. La recomendación del Hospital Reina Sofía de Córdoba donde están tratando a la pequeña Noara también es un trasplante hepático de un donante cadáver, y por ello fue incluida en la lista de espera nacional hace tres semanas.
Matesanz confirmó que se da prioridad a los niños para recibir hígado y riñón, y es probable que el órgano le llegue pronto, debido a la alta tasa de donación en España. Además le preocupa que este caso lleve a pensar a otros padres en la misma situación, y que no quieren o no pueden optar por la donación en vivo, que lo están haciendo mal con sus hijos.
Al parecer, en el aspecto clínico, la única ventaja de la donación de la madre sería adelantar la operación pues, tras 400 trasplantes hepáticos en niños, el pronóstico o la supervivencia es superior con donante cadáver. Matesanz precisó que «la técnica de la donación in vivo es más complicada y podría haber riesgo para madre e hija», por eso apoya la decisión del equipo médico cordobés de considerarla en segunda opción.
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