www.Notas.Com.Es

...…Noticias Curiosas, Inventos, Avances Medicos, Fenomenos Naturales, Medio Ambiente, …

 

Calentamiento Global

...navegando por la palabra clave

 
 

APEC no se compromete con meta C02.

Sábado, 14 / noviembre , 2009

Líderes del Asia Pacifico retiraron el sábado su apoyo a una reducción mundial a la mitad de las emisiones de gas invernadero en el 2050, pero Brasil prometió profundos recortes durante la próxima década.

Los líderes de la APEC modificaron un borrador inicial sobre la reducción de emisiones para eliminar una referencia a un recorte de al menos 50 por ciento antes del 2050, y en su lugar se comprometieron a una baja “sustancial” de la contaminación por dióxido de carbono (CO2).

“Creemos que las emisiones globales deben alcanzar su máximo en los próximos años y ser reducidas sustancialmente antes del 2050, reconociendo que el plazo para las economías en desarrollo puede ser mayor”, fue el texto final del borrador.

La reunión de líderes, ministros y empresarios de Asia-Pacífico en Singapur incluye a los dos principales emisores de gas invernadero, China y Estados Unidos, y es el último gran encuentro antes de una cumbre sobre el clima en Copenhague en tres semanas, en la que se busca aumentar los esfuerzos en la lucha contra el cambio climático.

Las esperanzas de que la reunión de Copenhague genere un marco legalmente vinculante para un nuevo acuerdo son cada vez menores.

Los países en desarrollo responsabilizan a las naciones ricas por la mayor parte de contaminación con gases que provocan el efecto invernadero y dicen que ellos deben ser los primeros en comprometer mayores reducciones de emisiones.

Algunos países temen que comprometerse a metas ambiciosas ahogue su crecimiento económico y les impida ponerse a la par con los Estados más ricos.

La Unión Europea alabó a Brasil, que el viernes prometió llevar sus emisiones de vuelta a los niveles de la década de 1990 en el 2020, un recorte de cerca del 20 por ciento de las 2,1 millones de toneladas de gases invernadero que produjo en el 2005.

El compromiso de la mayor economía de Latinoamérica podría poner presión a otras naciones para que adopten metas más agresivas.

“Este es un paso potencialmente decisivo para lograr un acuerdo mundial en Copenhague en diciembre y para tener éxito en la lucha contra el cambio climático”, dijo Jose Manuel Barroso, presidente del brazo ejecutivo de la Unión Europea, la Comisión Europea.

Los grandes huracanes aumentan.

Sábado, 6 / septiembre , 2008
Huracan.

Huracan.

El número y la intensidad de los ciclones más violentos aumenta junto al calentamiento de los océanos, según concluye una investigación publicada en la revista «Nature». Este trabajo, sin embargo, no señala ningún incremento en el conjunto de los huracanes. El aumento en un grado celsius de la temperatura de la superficie oceánica, «trae consigo un aumento de la frecuencia global de los ciclones fuertes (con vientos superiores a 51 metros por segundo), que van desde 13 hasta 17 ciclones al año», es decir, un alza del 31 por ciento, constataron tres investigadores de la Universidad del Estado de Florida y de la Universidad de Wisconsin.

Esta constatación respalda con datos una teoría según la cual los vientos se intensifican con el aumento de la temperatura en la superficie oceánica. Pero hasta ahora los resultados de los análisis de los ciclones tropicales en diversas zonas del planeta refutaban esta teoría «porque estaban focalizados sobre la fuerza de los vientos en el ciclón medio», explican los tres científicosestadounidenses, mientras que su teoría ha sido comprobada en los ciclones más violentos, en los que la intensidad se incremente de forma considerable.

«Observamos tendencias al alza en los valores máximos estimados en los vientos de los ciclones tropicales más poderosos en cada cuenca oceánica, y el aumento más importante en esta categoría se encuentra en el Atlántico Norte». Sin embargo, la única excepción a la regla se ha observado en el Pacífico sur, aseguran James Elsner, James Kossin y Thomas Jagger en la revista Nature.

Los tres investigadores analizaron datos sobre los ciclones tropicales -llamados huracanes en América y tifones en Asia- entre 1981 y 2006, y no tomaron en cuenta el impacto de fenómenos climáticos como por ejemplo la corriente de El Niño, por lo que advierten que el estudio mantiene algunos factores de incertidumbre.

El Ártico, sin hielo en verano en 10 años.

Sábado, 5 / julio , 2008

Según el informe Impactos del calentamiento global sobre los ecosistemas polares, publicado por la Fundación BBVA, en tan sólo una década el océano Ártico podría quedarse sin hielo en verano. La disminución de la placa de hielo en el Ártico se está acelerando debido al calentamiento global, de tal forma que el pasado verano se redujo del orden de 18 kilómetros diarios.

La aparición de libro, que cuenta con la colaboración de científicos de diversos países, representa una relevante contribución al Año Polar Internacional, ya que aparece en un momento en el que los centros internacionales de observación alertan de las consecuencias que tendrá el cambio climático en el Polo Norte y que afectarán al resto del mundo.

Para Carlos Duarte, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y editor de la obra de la Fundación BBVA, las áreas polares se están calentando dos veces más rápido que en el resto del planeta. El científico advierte que las pérdidas de las placas de hielo en el Ártico y en la península antártica tendrán unas consecuencias concretas a nivel internacional, como son el cambio del clima y el aumento del nivel del mar.

Duarte ha subrayado que lo que ocurrió el pasado verano en el Ártico fue “algo inesperado”, ya que entre finales de junio y principios de agosto se perdió una cantidad de hielo equivalente a lo que se había perdido en los últimos quince años.

Los científicos esperan que este verano el deshielo sea tan rápido, al menos, como el año pasado, por varias causas, entre ellas, que la temperatura en el mes de mayo ha sido entre dos y tres grados más alta de lo habitual.

Además, el hielo que cubrió el área perdida es más frágil y tiene un grosor de menos de un metro frente a los entre 2 y 3 metros que tenía el que se deshizo.

Los escenarios que manejaban los científicos del año 2040 para poder ver el Ártico sin hielo en verano se han tenido que actualizar y ahora el pronóstico sitúa ese hecho entre el 2015 y el 2020, aunque, según Duarte, “no podemos descartar tener que volver a revisar esas previsiones”.

Los peligros que se ciernen sobre los ambientes polares son particularmente preocupantes, pues estas regiones poseen una importancia fundamental en el sistema Tierra, pues intervienen en la circulación de la atmósfera y de los océanos, participan en la regulación del clima del planeta y tienen un elevado valor ecológico.

Las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero derivados de la actividad humana están generando un aumento de su concentración en la atmósfera, que, según las previsiones del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático provocarán una elevación en la temperatura global del planeta durante el siglo XXI cercana a los 4 grados.

Según Susana Agustí, investigadora del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, el cumplimiento del protocolo de Montreal no ha conseguido disminuir aún el tamaño del agujero de ozono sobre la Antártida. Además, la biomasa y el plancton antártico se podría reducir hasta 10 veces por el aumento de la radiación ultravioleta. En el Ártico, la rápida pérdida de hielo aumentará el impacto de esa radiación y generará cambios que podrían propagarse en un efecto dominó por toda la cadena alimentaria.

El Ártico es, además, una zona clave, ya que en su superficie alberga el 25% de las reservas de gas y petróleo del mundo. Duarte advirtió en este sentido de posibles conflictos de orden geopolítico, una especie de nueva “fiebre del oro”.

Por su parte, las investigaciones del científico del British Antarctic Survey, Jaume Forcada, apuntan a que la pérdida acelerada de hielo afecta al éxito reproductor y a la supervivencia de algunas especies animales como el oso polar o las focas, que dependen de las plataformas de hielo para criar.

El impacto del calentamiento global en la megafauna antártica no es tan aparente como en el Ártico, aunque se detectan cambios en la de la Península Antártica, donde se reduce la supervivencia del pingüino emperador, según Forcada.

Para Paul Wassmann, investigador de la Universidad de Tromso, en Noruega, la pérdida de la cubierta de hielo del Ártico está llevando a una “fiebre del oro” entre los países ribereños, que se disputan los stocks pesqueros, depósitos de gas, petróleo y metales preciosos, y nuevas rutas de navegación que están quedando expeditas.

La obesidad contribuye al calentamiento global.

Lunes, 19 / mayo , 2008

El calentamiento global del planeta también está relacionado con la obesidad de sus habitantes ya que, como apunta un equipo de expertos de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, las personas obesas o con sobrepeso necesitan más combustible para su transporte y para el de los alimentos que consumen. El problema, indican, empeorará a medida que la población “engorde”.

Estas son algunas de las conclusiones de un estudio, realizado por los investigadores Phil Edwards e Ian Roberts, y que recoge el último número de la revista The Lancet. “Todos nos estamos volviendo más gordos y es una responsabilidad global”, ha manifestado Edwards. “La obesidad es una parte clave del panorama general” que se suma a la escasez de alimentos y al mayor precio de la energía.

Al menos 400 millones de adultos en todo el mundo son obesos, una cifra que va en aumento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que en 2015, un total de 2.300 millones de adultos tendrán sobrepeso y más de 700 millones serán obesos.

En su investigación, los científicos han vinculado un 40% de la población global con la obesidad, con un índice de masa corporal (IMC) cercano a 30. Muchas naciones se están acercando rápidamente a este nivel o incluso lo han superado, ha afirmado Edwards.

El IMC es un cálculo que ralaciona la altura con el peso y su rango normal oscila entre 18 y 25. Más de 25 puntos se considera una indicación de sobrepeso y más de 30, obesidad.

Los investigadores han descubierto que las personas obesas requieren 1.680 calorías diarias para mantenerse y otras 1.280 para realizar sus actividades diarias, lo que supone un 18% más que aquéllos que tienen un IMC normal.

Dado que las personas más delgadas comen menos y son más propensas a caminar que a usar coches, la población más delgada disminuiría la demanda de combustible para transporte y agricultura, como ha señalado Edwards. Además, el 20% de los gases de efecto invernadero provienen de la agricultura, por lo que si las necesidades de alimentos son menores, la emisión de gases, también.

El próximo paso es cuantificar cuánto está contribuyendo la población de más peso al cambio climático, los mayores precios de los combustibles y la escasez de alimentos, ha indicado el autor. “La promoción de una distribución normal del IMC reduciría la demanda y el precio global de los alimentos”, concluye el estudio de Edwards y Roberts.