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Espalda

...navegando por la palabra clave

 
 

El 75% de los trabajadores sufre dolor de espalda.

Miércoles, 14 / diciembre , 2011

“Según los resultados de las investigaciones más recientes al respecto, 7 de cada 10 personas en nuestro país (el 74,2% de los trabajadores) padece dolores musculares en el puesto de trabajo. En su mayoría, afectan a la espalda y, dentro de esta zona del cuerpo, en el 41,1% de los casos se trata de un dolor lumbar; en un 26,6% el dolor es dorsal y en el 27% de los casos es un dolor cervical”, explicó el doctor Jesús Honorato, catedrático de Farmacología en la Universidad de Navarra durante un desayuno de trabajo organizado por Bayer HealthCare.

De hecho, según la última Encuesta Europea de Salud en España, realizada por el Instituto Nacional de Estadística, los dolores musculares son una de las causas más frecuentes de baja laboral.

Estas dolencias también presentan diferencias entre sexos, ya que las trabajadoras padecen más molestias o dolores musculares que los hombres. Así, mientras ellas afirman padecerlos en un 76,3% de los casos, los hombres los sufren en un 71,9%. En ambos sexos, los dolores más frecuentes se registran en la parte baja de la espalda y las dolencias más comunes se encuentran en las zonas del cuello y la nuca.

“Este tipo de dolores relacionados con el trabajo constituye el primer problema de salud laboral en España, y en algunos países de la Unión Europea supone el 40% de los costes económicos que tienen las enfermedades y los accidentes de trabajo. Se trata de un problema que va en aumento y se estima que el 30% de los dolores de espalda están producidos actualmente por pasar mucho tiempo delante del ordenador”, señaló el doctor Honorato, quien recordó la importancia de mantener una buena higiene postural durante la jornada laboral.

“Es fundamental”, explicó, “adoptar posturas que permitan descargar la musculatura de la espalda (tenerla siempre bien apoyada en el respaldo); intentar levantarse aproximadamente cada 45 minutos; hacer actividad física regularmente; mantener la cabeza y cuello en posición recta y los hombros relajados; poner los antebrazos y los brazos en posición recta en relación con el teclado y utilizar reposapiés”.

En cuanto al tratamiento, el especialista señaló que la mejor opción para aliviar los dolores musculares leves o moderados producidos por el trabajo es la administración en la forma más precoz posible de un AINE. “Concretamente el ácido acetilsalicílico tiene un efecto analgésico y antiinflamatorio idóneo para tratar este tipo de dolencias. Además de su eficacia, presenta la ventaja de que se puede elegir su formulación”. Respecto a los efectos negativos a nivel gástrico que se han atribuido a este fármaco, el doctor Honorato señaló que “existen los suficientes trabajos científicos que demuestran que en tratamientos a corto plazo (que es para los que está recomendado este medicamento en el caso de los dolores de espalda), la aspirina tiene los mismos efectos en este sentido que el placebo”.

Así mismo, y respecto al manejo de este tipo de dolores, Jesús Honorato señaló en qué situaciones no es necesario acudir al especialista: “Si hay un diagnóstico previo y no se han experimentado cambios; si se trata de un dolor soportable que responde a OTC; si no se experimenta pérdida de fuerza y si se disfruta de un buen estado en general”. El especialista también advirtió sobre los riesgos de la costumbre, cada vez más generalizada, de ponerse en manos de profesionales no cualificados.

Problemas de espalda.

Sábado, 5 / diciembre , 2009

Nueve de cada diez problemas de espalda que sufre la población viene motivado por una hernia discal. Sólo en nuestro país, cada año se llevan a cabo 20.000 intervenciones de patología del disco intervertebral. Se trata de un proceso degenerativo asociado al envejecimiento que comienza a partir de los 25 años, cuando el disco vertebral va secándose y pierde elasticidad. Aún así, su deterioro empeora en personas fumadoras, obesas y sedentarias.

“La patología lumbar es consecuencia de la posición erecta que, con la edad, produce un deterioro progresivo de toda la columna vertebral, especialmente en las vértebras lumbares, cuyo pico de incidencia se sitúa entre los 40 y 50 años”, explica el doctor Francisco Villarejo, jefe de Neurocirugía de Clínica La Luz y del Hospital Niño Jesús de Madrid, y director del VII Simposio Internacional sobre Patología de la Columna vertebral. Tratamiento quirúrgico o conservador de la hernia discal lumbar y de la estenosis de canal, que se celebra hoy y mañana en Clínica La Luz.

Pero además, el envejecimiento físico de la columna vertebral es el responsable de la estenosis o estrechamiento del canal lumbar, una de las principales causas de incapacidad en personas mayores de 65 años. De hecho, se calcula que el 95% de los varones y el 80% de las mujeres de más de 65 años sufren estenosis de canal lumbar (o síndrome del escaparate) lo que, con el paso del tiempo, les impide andar largas distancias. “A diferencia de la hernia discal, en estos pacientes el proceso degenerativo comienza un poco más tarde: a partir de los 45 años”, puntualiza el doctor Villarejo.

Costes socio-económicos.

Tarde o temprano, el 80-90% de la población mundial tendrá dolor de espalda en algún momento a lo largo de su vida. En el 50% de los casos, los episodios de dolor lumbar ocurren durante el trabajo. Este hecho explica por qué en los países desarrollados las enfermedades de la columna vertebral son responsables del 20% de las bajas laborales y del 50% de los casos de jubilación anticipada. “De hecho, el dolor lumbar es la consecuencia más importante de absentismo por enfermedad en la población laboral, lo que supone incalculables pérdidas económicas”, explica el doctor Fernando Carceller, del Servicio de Neurocirugía del Hospital La Paz de Madrid. Sólo en Estados Unidos, las enfermedades de la columna vertebral ocasionan una pérdida de 30 billones de dólares anuales.

Ante esta situación, pese a corrientes científicas actuales que plantean dudas sobre si se debe operar la hernia discal lumbar, el tratamiento quirúrgico ha demostrado muy buenos resultados en estos pacientes en los que desaparece por completo el dolor. Pero además, la cirugía permite recuperar la actividad social y laboral anterior a la enfermedad frente a los enfermos que optan por no operarse. “En estos pacientes, el dolor persiste en el tiempo, por lo que tardan más en incorporarse a su trabajo, no se acaban de incorporar o, finalmente, tienen que cambiar de actividad laboral”, continúa. Así, estudios estadísticos publicados recientemente demuestran las ventajas socio-económicas del tratamiento quirúrgico en aquellas situaciones en las que el paciente es susceptible de cirugía.

Respecto a la estenosis de canal lumbar, “se caracteriza por que los pacientes no pueden andar más de unos metros sin detenerse, de modo que, al reanudar la marcha, tienen que volver a pararse porque las piernas les duelen o las sienten pesadas”, destaca el doctor Carceller. El tratamiento inicial de esta patología es la rehabilitación y la terapia farmacológica para aliviar los dolores. Sin embargo, el 20% de los pacientes requieren de cirugía, “principalmente en aquellas personas en que la estenosis es tan severa que no pueden andar más de 500 metros sin detenerse”, explica.

Técnicas quirúrgicas.

En la actualidad, existen múltiples tratamientos para la hernia discal lumbar, aunque dentro del abanico de posibilidades, como bien explica el doctor Rodolfo Rodríguez, experto en Neurocirugía, “las últimas innovaciones quirúrgicas permiten evitar la cirugía agresiva a favor de un tratamiento mínimamente invasivo”. En este contexto, la microcirugía es la técnica más efectiva en el tratamiento de las hernias discales, ya que puede aplicase en todo tipo de hernias y tiene un resultado del 95% de éxitos.

“Esta técnica consiste en realizar una pequeña incisión en la piel, de unos 2 ó 3 centímetros, y la extirpación del disco con un microscopio quirúrgico”, continúa este experto. “Así, junto con la microcirugía, se ha extendido la utilización de técnicas percutáneas en las que no es necesaria anestesia general ni realizar incisiones quirúrgicas, con las que conseguimos disminuir la presión destruyendo la parte del núcleo central del disco”. En este sentido, sobresalen diversas técnicas como la endoscopia, la nucleotomía percutánea, la discolisis con láser u ozono, la IDET (Intradiscal Electrothermal Therapy) y la nucleoplastia.

En las hernias muy voluminosas y en las recidivas, en los últimos años se está colocando un espaciador interespinoso para evitar recidivas. Sin embargo, en los próximos años “los esfuerzos irán dirigidos al entendimiento de la patología desde la perspectiva genética lo que concederá especial importancia al tratamiento personalizado”, destaca el doctor Rodríguez.

En cuanto a la cirugía de la estenosis de canal, en los últimos años ésta ha cambiado drásticamente. Hasta hace 15 años, la única intervención se basaba en la descompresión quirúrgica del canal lumbar por medio de la eliminación de la zona ósea que comprimía el conducto de los nervios. Hoy en día, especialistas en neurocirugía emplean técnicas muy poco invasivas y que permiten una recuperación inmediata del paciente.

La salud de nuestra espalda.

Una parte importante de las hernias se podrían prevenir de seguir una serie de normas de higiene postural a la hora de levantar o transportar objetos pesados o estar muchas horas en la misma posición. En este sentido, los expertos recomiendan habituarse a levantar los objetos doblando las rodillas, a andar dejando caer el peso en los talones, a sentarse de forma que se evite el hueco que se hace en la parte baja de la espada, a usar calzado seguro y con tacón bajo, y a dormir sobre un colchón firme y duro, preferentemente boca arriba y de lado.

Pero además de estas sencillas pautas, “el deporte es un gran aliado para la salud de nuestra espalda. Así, por ejemplo, la natación está especialmente indicada para fortalecer la musculatura”, concluye el doctor Carceller.