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Estación Espacial

...navegando por la palabra clave

 
 

13 astronautas en la Estación Espacial.

Sábado, 11 / julio , 2009
Estacion Espacial.

Estacion Espacial.

Los siete tripulantes del transobordador Endeavour se sumarán a la tripulación permanente de la Estación Espacial Internacional, que por primera vez es de seis astronautas. En total serán 13 personas, la mayor concentración de seres humanos en una sola nave espacial de la historia. Está previsto que el Endeavour parta hoy hacia la estación para una misión de 16 días, aunque las tormentas en cabo Cañaveral pueden retrasar el lanzamiento, que ya se retrasó el mes pasado por una fuga de hidrógeno.

El transbordador va a la estación para seguir completándola, en este caso con una plataforma exterior en el módulo japonés Kibo, donde se situarán experimentos. La llegada de esta nave tripulada es sólo parte del intenso tráfico previsto este mes. El 2 de julio, tres tripulantes se metieron en la nave Soyuz en la que llegaron los tres últimos astronautas a finales de mayo para cambiarla de puerto de atraque y dejar sitio a una nave Progress de suministro, que atracará el día 27 como pronto.

La última nave Progress que llegó fue soltada el 30 de junio, pero se mantiene cerca de la estación, siguiéndola. Ambas pueden observarse fácilmente en el cielo como dos puntos brillantes ver (http://www.spaceweather.com/flybys/). Mañana, esta nave automática, que se controla desde Tierra, se aproximará hasta sólo 15 metros de una nueva plataforma de atraque, instalada sobre un módulo de la estación, para probar su funcionamiento. Luego, se volverá a alejar para quemarse en la atmósfera.

De los 13 astronautas que formarán la mayor población espacial, dos son rusos, uno europeo, uno canadiense, uno japonés y el resto estadounidenses.

Un huerto espacial.

Martes, 9 / junio , 2009
Hubble.

Hubble.

Las misiones espaciales tripuladas de larga duración son actualmente inviables, en parte, por la necesidad de acarrear grandes cantidades de alimentos y oxígeno. Por ejemplo, para un viaje a Marte de unos 1.000 días de duración, haría falta una carga mínima de 30 toneladas de víveres y oxígeno. Para solventar este grave problema, se ha puesto en marcha, en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) la planta piloto Melissa, que recrea un ecosistema artificial que permite generar oxígeno, agua y alimentos vegetales a partir del reciclaje de los residuos orgánicos, la orina, las heces y el CO2 producidos por la tripulación de una nave espacial.

Melissa, siglas en inglés de Sistema Alternativo de Soporte Microbiológico, es la única instalación de estas características que existe en Europa y fue inaugurada ayer por el director de la Agencia Espacial Europea (ESA), Jean-Jacques Dordain, y por la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia.

La planta piloto se compone de cuatro procesos diferentes, formados por cuatro biorreactores que funcionan como un circuito cerrado. En los dos primeros, los residuos orgánicos se descomponen en formas elementales, como el CO2, el amoniaco o los ácidos grasos volátiles. En el tercero, se convierte el amoniaco en nitratos, que serán utilizados como alimento para las plantas, que se cultivan en la cuarta fase. En este último paso, se ha recreado el ecosistema de un lago, donde crecen algas y vegetales, como las lechugas. Ellas se encargan de recoger el CO2 y convertirlo en oxígeno, de limpiar el agua de nitratos y son, al mismo tiempo, alimento para la tripulación. De esta forma, el círculo se cierra y se reinicia el proceso de recuperación y reciclaje.

En la prueba piloto, que se está realizando en la Escuela de Ingeniería de la UAB, actualmente se utilizan 40 ratas, el equivalente a una persona tanto en el consumo de oxígeno como en la producción de CO2. Está previsto que en un futuro se construyan unas instalaciones más grandes donde se pueda experimentar con personas, aunque su ubicación aún está por definir.

El objetivo final del proyecto Melissa es demostrar que este sistema de obtención de oxígeno y alimentos es viable. Entonces, se llevará a cabo la construcción del prototipo espacial, hecho con materiales mucho más pequeños y ligeros que los que actualmente usan en la Autónoma de Barcelona.

Melissa es un proyecto de la Unión Europea y de Canadá, coordinado por la Agencia Espacial Europea y que nació en 1989. La planta piloto de la UAB se comenzó a construir en 1995.

Siete astronautas aprovisionarán la EEI.

Miércoles, 12 / noviembre , 2008
Estación Espacial.

Estación Espacial.

Siete astronautas viajarán en el transbordador espacial Endeavour a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) el próximo viernes, para acometer una misión de aprovisionamiento del laboratorio de la plataforma orbital, según informó hoy la NASA.

En concreto, los siete tripulantes del transbordador espacial serán: Christopher J. Ferguson, Eric A.Boe, Sandra H.Magnus, Stephen G.Bowen, Donald R. Pettit, Robert S.Kimbrough, y Heidemarie M.Stefanyshyn-Piper.

Además, la tripulación transportará la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que viajará por primera vez al espacio por su 60 cumpleaños. El documento, firmado el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea general de Naciones Unidas, se “estacionará” en el módulo europeo Columbus de la ISS.

“La ISS es el proyecto de cooperación pacífica más grande a escala planetaria. Estados Unidos, Rusia, Canadá, Japón y Europa han unido sus fuerzas y capacidades en esta ambiciosa iniciativa y precursora de futuras aventuras en la exploración espacial”, recuerda el astronauta francés, Léopold Eyharts.

Según explica la ESA, la plataforma orbital aloja una tripulación permanente de astronautas al servicio de la investigación y en beneficio de la humanidad. Además, resalta que las dos principales participaciones europeas en esta iniciativa son el laboratorio espacial Columbus, “el más avanzado de la estación”, y el vehículo ATV, lanzado por el Ariane 5.

“Nuestra comunidad de astronautas acoge con gran alegría esta iniciativa humanística”, subraya el cosmonauta galo, que ya participó en el amarre y puesta en servicio del laboratorio espacial de la ESA en la primavera de 2008.

Diez años de odisea espacial.

Martes, 11 / noviembre , 2008
Estación Espacial.

Estación Espacial.

Cada día el mundo levanta la mirada hacia el cielo, entre la prisa y los sonidos del tráfico, sin ver más allá de los infinitos edificios. Un mundo que sigue girando e ignora que a 400 kilómetros de altitud de él, tres astronautas tienen su hogar y conviven entre las paredes que constituyen la Estación Espacial Internacional (EEI). Una plataforma que desde hace diez años se dedica a acortar distancias entre el ser humano y el cosmos.

El 20 de noviembre del año 1998, se produjo el lanzamiento del cohete ruso ´Protón´ para colocar en órbita el módulo ruso ´Zarya´, que dio pie a la construcción de esta plataforma de la mano de cinco agencias del espacio, procedentes de Rusia, EEUU, Europa, Japón y Canadá.

Proyecto. El proyecto en el que hoy participan 16 países a un costo de 100.000 millones de dólares debió haber concluido en 2006. Pero problemas financieros de Rusia, de la Nasa y desastres sufridos por los transbordadores -que junto con las naves rusas son su cordón umbilical con la Tierra- impidieron cumplir ese plazo.

Originalmente, el plan internacional establecía una tripulación de seis personas, pero las dificultades obligaron a reducir ese número a dos, que fue aumentado a tres en el último año.

Pese a los agobios por finalizar la construcción de la plataforma (que se prevé para 2010), continúan con la esperanza de seguir creciendo y aumentar sus habitantes. De hecho, la EEI se prepara para recibir el próximo viernes la llegada del transbordador ´Endeavour´ en una misión de 15 días cuyo objetivo será ampliar su espacio habitable: para ello el transbordador llevará en su compartimento de carga un módulo logístico multipropósitos con 15 toneladas de equipo.

Astronautas. A lo largo de estos años, la EEI ha sido visitada por astronautas de doce países y se ha convertido en el destino de vacaciones de los primeros seis turistas espaciales. El último fue el magnate estadounidense Richard Garriott. Actualmente, son tres los astronautas que conviven en la plataforma espacial, aunque en pocos días se unirá un inquilino: la Declaración Internacional de los Derechos Humanos, que será puesta en órbita a bordo del ´Endeavour´.

Lanzaderas y transbordadores que no hacen más que clavar nuevas banderas de logros en mitad del universo. Un universo que no entiende de sexos y que ha contado con la presencia femenina en más de una ocasión, aunque es la astronauta Sunita Williams la única que puede presumir de haber estado más tiempo en el espacio, al completar 188 días y cuatro horas fuera del planeta.

Españoles. Cerca de dos horas tarda la estación internacional en dar una órbita alrededor de la Tierra. Un recorrido que tuvo la oportunidad de hacer en el año 2003 Pedro Duque, a bordo del primer vehículo automatizado de transferencia (ATV) llamado ´Julio Verne´. La presencia de Michael López Alegría, de origen español, en la primera caminata espacial de seis horas y media por el exterior de la plataforma también contribuye a que España ponga, a lo largo de esta década, su granito de arena para ampliar el conocimiento sobre el universo.

Así, en medio de la nada y del todo al mismo tiempo, existe una ´casa´, como manejada por hilos invisibles, que en breve contará con seis inquilinos y hasta con gimnasio, el cual formará parte de un complejo del tamaño aproximado de una cancha de fútbol, como si fuese una estrella más en el cielo.

Llamando a la ISS…

Martes, 4 / noviembre , 2008
Estación Espacial.

Estación Espacial.

“Oscar Radio Four Indian Sierra Sierra… Here is Eco Alfa Seven Unit Four Radio Charlie Seven… calling”, Enrique Cabello, de la Unión de Radioaficionados de Córdoba, repetía ayer como una letanía estas palabras, desde el IES Trassierra de Córdoba. Su objetivo: contactar por radio con la Estación Espacial Internacional (ISS en sus siglas en inglés). No había respuesta. Tras un par de minutos insistiendo con la sola contestación de una monótona interferencia, la voz del astronauta E. Michael Fincke sonó metálica, pero clara, en el abarrotado salón de actos del instituto: “Buenos días a todos”, dijo. El IES Trassierra se acababa de convertir en el primer centro educativo andaluz que hablaba con la base orbital. Ya podía comenzar una de las clases más alucinantes que sus alumnos iban a recibir.

Una veintena de chavales fueron los elegidos para preguntar en directo -y en inglés- otras tantas cuestiones al ingrávido estadounidense. Una pantalla indicaba la posición de la ISS y el margen geográfico de comunicación que disponía con el centro escolar. El tiempo corría rápido así que, uno a uno, los alumnos fueron desgranando sus preguntas, que habían sido acordadas días antes por el conjunto de estudiantes y profesores: ¿Qué tipo de alimento come? ¿Qué es lo que más echa de menos? ¿En qué consiste su misión? ¿Cómo se ducha? ¿Y cómo va al servicio?

Fincke respondió diligentemente cada pregunta con contestaciones igual de directas. “La comida es buena, pero no es fresca”; “Lo que más echo de menos es a mi familia, pero tenemos buenas comunicaciones y puedo hablar con ellos a menudo”; “Nuestra misión consiste en preparar la estación para que puedan trabajar hasta seis astronautas, actualmente somos tres”; “No nos duchamos como en la Tierra, estamos deseando volver a casa para hacerlo”; “Para ir al servicio usamos un sistema especial de succión que es muy sanitario”. Y en unos minutos, la voz del astronauta volvía a tornarse interferencia. La ISS se adentraba en África y, con la distancia, se perdía la señal. Lo último que Fincke escuchó fue el aplauso de los profesores y los alumnos reunidos en el salón de actos.

Terminaba así un trabajo de casi dos años, que se inició cuando una profesora del centro escuchó la noticia de que un instituto de Orense había logrado comunicarse por radio con la ISS. Al aceptar su propuesta de repetir la experiencia en el Trassierra, el instituto se embarcó en una doble aventura. Por un lado, desarrollar actividades educativas en las asignaturas relacionadas con el espacio; y por otro lograr las ayudas necesarias para instalar la antena de nueve metros necesaria para hablar con espacio.